La consultora Savills no ve límites al déficit de vivienda en España. Según explicaron sus representantes durante el encuentro «Living Trends V», en el que inversores, promotores y operadores analizaron la situación y los desafíos del mercado residencial español, el déficit acumulado de vivienda superará las 850.000 unidades a finales de 2027, frente a las 755.000 actuales.
Las causas del aumento del déficit de vivienda en España
En su opinión, la revisión a la baja de las previsiones de creación de nuevos hogares por parte del Instituto Nacional de Estadística (INE) no significa que disminuya la necesidad de vivienda, sino que refleja las dificultades de acceso al mercado. Aunque las últimas proyecciones demográficas del INE reducen en un millón el número de hogares previstos para 2039, Savills considera que esto se debe, entre otros factores, al retraso en la emancipación de los jóvenes y al aumento del número de personas que comparten una misma vivienda. Por tanto, estas estadísticas miden los «hogares existentes» y no los «hogares deseados».
Por su parte, el fuerte desequilibrio entre una oferta escasa y una demanda constantemente elevada sigue impulsando el aumento de los precios, cuyo ritmo incluso supera las previsiones iniciales. Esta situación se produce a pesar de que, según los datos presentados por la consultora, el número de operaciones de compraventa de viviendas disminuyó un 2,5% durante el primer semestre de 2026. No obstante, la cifra de transacciones registradas en ese periodo fue la segunda más alta para un primer semestre desde 2007.
La previsión de Savills no es la única que apunta a un aumento del déficit de vivienda: el Banco de España también señala esta tendencia. Durante el Forbes Economic Summit 2026 se indicó que este déficit podría superar el millón de viviendas en 2028, lo que supondría un incremento de aproximadamente 300.000 unidades respecto al nivel actual.
Inversiones en el sector inmobiliario operativo
Paralelamente, desde principios de 2026, los activos inmobiliarios de gestión activa han concentrado el 60% de las inversiones, lo que representa más de 9.000 millones de euros. En concreto, este tipo de activos incluye hoteles, edificios residenciales, inmuebles destinados a «flex living» y «coliving», así como residencias de estudiantes. Durante los últimos cinco años, su participación en la inversión inmobiliaria ha superado el 50%.
De este modo, esta evolución confirma la consolidación del denominado sector inmobiliario operativo (OpRE) como uno de los principales motores del mercado y refuerza el papel del operador en la creación de valor de los activos.
A diferencia del modelo tradicional, basado en la propiedad, la obtención de rentas y la revalorización del activo, los inversores apuestan cada vez más por estrategias en las que la gestión se convierte en la principal palanca de creación de valor. Esta lógica, heredada del sector hotelero, impulsa el crecimiento de las inversiones en activos residenciales, que se especializan y diversifican cada vez más en distintos formatos y categorías según el perfil del usuario y la etapa de la vida a la que se dirigen – desde residencias de estudiantes hasta residencias para personas mayores.
Principales obstáculos para aumentar la oferta de vivienda
En cuanto a los obstáculos a los que sigue enfrentándose el sector para impulsar el crecimiento de la oferta de vivienda en España, destacan principalmente la escasez de mano de obra en la construcción, la falta de suelo listo para edificar y el papel determinante de las administraciones públicas en la tramitación y ejecución de nuevos proyectos.





























